Aún sueña Dávila Fernández con candidatura a gobernadora

  • suma otro revés a derrotas en elecciones donde ha participado

22 de Mayo 2014 / Tlaxcala, Tlax. (A. González)

La senadora panista, Adriana Dávila Fernández confió que en la próxima renovación de la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN), no se repitan las mismas “mañas” que se registraron en el proceso interno para renovar la dirigencia nacional.

Respirando aún por la herida, dijo que no habrá ningún asunto legal que interpongan tras el triunfo de Gustavo Madero y “asumo mi responsabilidad en mi actuar dentro de este proceso interno… soy fiel impulsora de la transparencia y por ello, pugno porque se erradiquen las viejas prácticas”.

Precisó que esto es como un partido de fútbol porque quien meta más goles gana un partido y como lo dijo Ernesto Cordero de que esta elección no merece ir a un proceso legal, pero “seremos vigilantes de que no haya corrupción dentro del partido”.

“Mi intención es que el PAN nuevamente sea el partido con principios y que se destierren las malas prácticas que lamentablemente han circulado dentro de este instituto político”, refirió visiblemente consternada ante los resultados adversos para Cordero.

Y dejó claro que de ninguna forma mella el camino para lograr por segunda ocasión la candidatura para las elecciones de 2016; “lo más importante es esperar a que culminen la reforma política y debo informar que no buscaré la dirigencia estatal”.

Del mismo modo, argumentó que es absurdo la doble moral de algunos panistas que apoyaron a otros partidos políticos en la pasada contienda electoral y que se presentaron a votar el domingo pasado como fue esposa Juan Antonio González Necochea, excolaborador suyo y ahora jefe de asesores del gobierno estatal.

Finalmente, pugnó porque haya reglas claras en el proceso para renovar la dirigencia estatal de Acción Nacional, y “le pido a todos que haya reglas claras y que todos estemos a la altura de las circunstancias”. Donde de paso se refirió al vecino de Puebla para que no se inmiscuya en asuntos locales.