Esclarece PGJE homicidio de militar ocurrido en 2009

  • Los probables responsables privaron de la vida al hoy occiso con

disparos de arma de fuego por problemas personales.

01 Julio 2015/ Tlaxcala, Tlax.(Redaccion)

El trabajo coordinado y de campo del personal que labora en las distintas
áreas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) permitió la
captura de los hermanos Clemente y Gustavo Barba Cortés, quienes privaron
de la vida con disparos de arma de fuego a un elemento del ejército
mexicano en diciembre de 2009, por rencillas personales.

Esta acción, se concretó gracias a las pesquisas que comenzaron los
oficiales de la Policía de Investigación, el 11 de diciembre de 2009,
cuando en compañía del grupo de especialistas de la dependencia encargada
de procurar justicia, acudieron al levantamiento del cadáver de una persona
del sexo masculino  en el interior de un hospital particular ubicado en la
comunidad de San Buenaventura Atempan, municipio de Tlaxcala.

Posterior a las diligencias, se determinó que la causa de muerte de quien
en vida respondió al nombre de Ángel Suárez Lima, que al morir contaba con
32 años de edad, y quien se desempeñaba como Capitán Segundo de Intendencia
de Infantería del Ejército Mexicano en el estado de Veracruz, fue por
traumatismo craneoencefálico secundario a herida por proyectil de arma de
fuego penetrante en cráneo.

De inmediato, los detectives iniciaron las indagatorias correspondientes;
asimismo, recabaron testimonios de personas que atestiguaron los hechos,
indicios que los condujeron  a conocer que dos hermanos que responden a los
nombres de Clemente y Gustavo Barba Cortés, privaron de la vida al hoy
occiso con armas de fuego por rencillas personales en la población de
Santiago Tepeticpac, municipio de Totolac.

Con las pistas, el Agente del Ministerio Público logró que el Juez Primero
de lo Penal del Distrito Judicial de Guridi y Alcocer obsequiara la orden
aprehensión dentro del proceso 24/2010, por el delito
de homicidio calificado.

Con el mandamiento judicial, los detectives se trasladaron la mañana del 1
de julio del año en curso, al municipio de Tlaxcala, donde localizaron a
los probables responsables y posteriormente fueron recluidos en el Centro
de Reinserción Social (Cereso), desde donde enfrentarán su proceso legal.