Desatinos presidenciales…
Alcaldes dieron de que hablar durante el año que estamos dejando atrás obligando a revisar con lupa las candidaturas para las próximas elecciones
05 de Diciembre 2014 / Tlaxcala, Tlax. (Texto y Foto Sergio Espinoza)
A pocos días de haber concluido el 2014, y cumpliendo su primer año al frente de sus administraciones para servir al pueblo, algunos alcaldes en Tlaxcala han sobresalido por sus enormes yerros, pifias y acciones de profunda incongruencia que han marcaron inevitablemente el primer año de su gestión, dejando un antecedente innegable de su desvarío de poder.
La lista es larga y da cuenta de la enorme improvisación y poca sapiencia de los munícipes, quienes torpemente cayeron en errores garrafales como los que a continuación se enumeran, donde es oportuno ofrecer una disculpa a los funcionarios públicos por no generar la lista en orden cronológico o por grado de ingenuidad, y extensiva también para los que se puedan quedar al margen de este recuento.
El primero que viene a la mente es Cuauhtémoc Barranco Palacio, el edil priísta de Nativitas, caracterizado por su enorme cerrazón y falta de trabajo político para lograr consensos, quién se ha confrontado con su cabildo por cuestiones de intereses.
Conflicto vigente hasta el momento, donde la presidencia municipal esta tomada, el alcalde se esconde en las faldas de sus hermanas, mismo que se había dedicado a hacer padecer a los regidores y la síndico, a grado tal de pagarles sólo un peso a cada uno por concepto de salarios.
En el recuento también está, Ángel San Luis Vázquez, el presidente perredista de San Miguel Contla comunidad de Santa Cruz, quien ha tendido reiteradas exigencias de sus vecinos por del suministro de agua, las que han derivado en bloqueos carreteros, por lo que sin lugar a dudas salió del anonimato al pintar con esmalte amarillo varios árboles a pocos metros de la presidencia.
Los que posteriormente fueron cortados, intentando ocultar de esta forma su negligencia e irresponsabilidad, personaje al que le habrían estado cobrando un préstamo económico para su campaña, y que integra el grupo antagónico al alcalde, que ha estado insistiendo con obtener carteras en la comuna. 
En la lista está Javier Rivera Sosa, el empresario y alcalde panista de Tlaxco, quien sin mayor empacho, habría abusado de su poder y apoderándose de la presidencia de una sección, aprovechando la ausencia del titular de la misma cambiando chapas y colocando un policía en su interior, negándose incoherentemente a entregar las instalaciones.
Es Rivera Sosa, quien fue denunciado por varios delitos ante la PGJE, siendo obligado de esta forma a entregar un inmueble que no esta bajo su responsabilidad, el que por cierto tiene latente la posibilidad de que sea denunciado por robo.
A continuación llega, Francisco Román Sánchez, el alcalde de Zacatelco emanado de Acción Nacional, quién se ha dedicado a culpar a la anterior administración de lo que ocurre y de su falta de capacidad para gobernar, mismo que su «talón de Aquiles» ha sido la seguridad.
Registrándose atracos en varias ocasiones a instituciones bancarias, incluida la cercana a la alcaldía, lo que mañosamente ha sido aprovechado para intentar crear su propio C-4 para supuestamente controlar la seguridad en la zona sur, lo que esta fuera de la ley y definitivamente, no se puede concretar.
Toca el turno para, Adrián Xochitemoc Pedraza, el munícipe neoaliancista de Tepeyanco, quien ha dado de que hablar al no saber conducir los temas de seguridad en la comuna que encabeza, ya que la Dirección de Seguridad Pública ha registrado cambios drásticos en la titularidad.
Dejando acéfala la misma y generando severa indefensión en ese municipio, casi permitiendo que los amigos de lo ajeno hagan lo que les venga en gana, robandose incluso en una ocasión la nómina del ayuntamiento, estos pocos días de vanagloriarse por la adquisición de nuevas patrullas, recordando que es el mismo alcalde al que le detuvieron a sus elementos policiacos por tener ofenden tres con la justicia.
A continuación en la lista está Antonio Mendoza Romero, el perredista alcalde de Chiautempan, quién se divorció del grupo que lo llevó al poder y recibió el fuerte embate de algunos grupos que convirtieron a la cabecera municipal en un pueblo sin ley, registrándose actos vandálicos a infraestructura privada y pública, que dejo varios lesionados cuando el estaba ausente.
El que estuvo en boca de todos y saliendo recurrentemente en los diarios debido al tema de los parquímetros y los comerciantes ambulantes, el que su seguridad tuvo que ser apuntalada por el estado y los municipios aledaños, ya que casi estuvieron apuntó de tomarle la alcaldía, mismo que por estas fechas intentando olvidar su historia reciente, quiere ser Diputado Federal.
Pero los desatinos no están reservados sólo para los munícipes hombres, y es que en la lista esta la panista Lilia Caritina Olvera Coronel, tiene su espacio por separado, ya que su administración se ha visto envuelta en situaciones francamente bochornosas que rayan en lo grotesco, que podrían frenar sus aspiraciones a la diputación federal.
Debido a que su síndico fue denunciado por presuntamente atentar de manera íntima contra una menor, esto a la par de que el Secretario de la comuna, quien por cierto es familiar de la presidenta, ha protagonizado escándalos de distinta índole marcados por la presencia del alcohol y su abuso de poder.
Caso especial también es el de Vicente Hernández Roldán, el alcalde «San Camilo» de Calpulalpan, quien repite en el cargo y se volvió célebre al llevarse a cabo la conmemoración de la adhesión de ese muncipio al estado de Tlaxcala, cuando organizó una tanda de «cruzados» entre los representantes de los poderes.
Quienes dejaron a un lado sus diferencias partidistas y políticas para que reinara Mayahuel, lo que sin duda dejo una resaca a más de cinco, situación que le ha generado el mote a ese lugar como «Pulquelalpan».
Quienes sin lugar a dudas se llevaron las palmas por su embriaguez de poder, son los alcaldes de Tetla y de Terrenate, Javier Hernández Mejía y Jose Martín Rivera Barrios, quienes se sintieron presidentes de la república y violentaron la ley al portar banda presidencial el pasado mes de septiembre al dar el grito de independencia, los que les acarrearía sanciones de tipo administrativo.
Quien tampoco se queda atrás es el alcalde perredista de Amaxac, Carlos Luna Vázquez, quien ha mostrado poca duchez en su primer año de gobierno, mismo que se engancho con el grupo de la UAT y enajenó predios de un cerro en disputa, quien mostrando poca lógica al igual que Lilia Caritina Olvera la edil de Nanacamilpa, colocó su árbol navideño en el asta bandera ubicada en el primer cuadro de sus respectivas comunas.
Lo que intentó corregir al día siguiente, ordenando a su personal a quitar el festón y los adornos decembrinos, pero desgraciadamente el yerro estaba cometido y hay registró gráfico para constatarlo, quien también se muestra indiferente ante el cumplimento de la ley de Protección Civil (PC), ya que su presidencia carece de señalética, que provea de seguridad a los ciudadanos.
Haciendo lo propio, esta el presidente municipal socialista de Panotla, Saúl Cano Hernández, quien ha incurrido en dimes y diretes con su Síndica municipal, al grado de llegar a las manos y confrontarse fuertemente con ella, privándola de su libertad por un marcado espacio de tiempo, lo que le ha válido haber sido denunciado ante la PGJE.
Finalmente quien debe tener un reconocimiento especial el Miguel Ángel Covarrubias Cervantes el edil de Texoloc, quien fue evidenciado a nivel local y hasta nacional, a miccionar (orinarse) frente a otras personas, en un taxi que lo conducía al aeropuerto de Los Cabos, cuando estuvo por esos lares.
Mismo que ha presumido haberse vuelto famoso por su desatino juvenil, que le ha válido el repruebo de sus coterráneos y hasta del dirigente en al entidad del Partido Movimiento Ciudadano (MC), instituto político que le dio la oportunidad de ser alcalde de ese muncipio.
Todas estos errores, fallas, yerros, pifias y desatinos, están obligando a los partidos políticos a colocar sendos candados de vigilancia a quienes desean ser postulantes a un cargo de elección popular, donde hay sugerencias que se debe aplicar a todos los suspirantes, exámenes toxicológicos y de controles de confianza, como el polígrafo y otros métodos, que permitan recuperar precisamente eso… LA CONFIANZA en la ciudadanía.

