Se judicializa la iglesia católica
- Todo divorcio por la iglesia deberá pasar por Tribunal Eclesiástico, asegura la Diócesis
04 Noviembre 2015/ Tlaxcala, Tlax.(A.González )
La Diócesis de Tlaxcala, lanzó una campaña para difundir entre la sociedad a través de la cual informa los pasos que se deben seguir para la nulidad del matrimonio, pero también hace referencia de fortalecer los lazos familiares para atacar este mal que divide a las familias y las deja en una severa crisis.
En este sentido, Ranulfo Rojas Bretón, encargado de las Relaciones Interinstitucionales de esta Diócesis que encabeza Francisco Moreno Barrón, destacó “después de quedar claro que un matrimonio eclesiástico válido tiene que cubrir las tres condiciones, es necesario difundirlas entre la comidas católica”.
Indicó que no debe tener impedimentos dirimentes, cubrir la forma canónica y un consentimiento libre, responsable y maduro. “Ahora si podemos dar el paso a explicar en qué consiste un proceso de nulidad, cómo y en dónde se puede tramitar”.
Citó que cuando hay presunción de que existe o existió un impedimento dirimente, o de que no se cumplió con la forma canónica y lo más común, que hay un consentimiento viciado, lo más conveniente es informarse y para eso se debe acudir a la parroquia más cercana y exponer el caso al párroco o sacerdote encargado y ahí podrá salir de dudas si es que hay posibilidad de tramitar o no un proceso de nulidad.
Posteriormente, el sacerdote lo remitirá si es que lo considera viable al Tribunal Eclesiástico de la Diócesis; de acuerdo con la reforma propuesta por el Papa Francisco, cada Obispo verá que el Tribunal Diocesano atienda y de celeridad a dicho proceso, argumentó.
“En el Tribunal se hará un ‘libelo matrimonial’ que consiste en la explicación del caso matrimonial. En el libelo se expondrá detalladamente cómo fue el noviazgo y si desde el noviazgo hay detalles significativos que podrían hacer que la relación pudiese presentar situaciones que en el futuro dañarían un posible matrimonio”, detalló.
Por ejemplo, ” si en la relación existen celos excesivos, si hay violencia en el noviazgo, si desde el comienzo de la relación hay infidelidades, engaños, etc. Cualquier problema significativo podría hacer que al llegar el matrimonio se expusiera a la posible nulidad”.
Por ello, expuso que en el libelo matrimonial también se explican los preparativos previos a la boda y si en ese tiempo hubo algún comportamiento o circunstancias que pueden ser extrañas al proceso matrimonial, a veces se presentan detalles que provocan molestia al novio o a la novia y que podrían generar problemas de nulidad.
Derivado de lo anterior, dedujo que se puede apreciar, las posibles causas de nulidad, deben estudiarse muy a fondo y si hubiese alguna situación que técnicamente se llaman “capítulos de nulidad” deben entrar a un proceso en el Tribunal de la Diócesis.
Finalmente, subrayó que ningún sacerdote está habilitado canónicamente a decretar nulidad, es decir, que por más razones que pudiera tener un sacerdote o que le constara que existen causas de la cancelación matrimonial, no podría él decretar esta misma medida.
