«Sin control» fiesta clandestina en la capital

En redes, usuarios reportaron menores de edad en estado inconveniente y tirados en vía pública

19 de Junio 2022 / Tlaxcala, Tlax. (Sergio Espinoza) Foto (La Red)

«Sin control» y sin la observancia por parte de la autoridades, la víspera en la colonia centro de la cabecera municipal de Tlaxcala en la entidad del mismo nombre, un domicilio particular de la colonia centro registró el desarrollo de una fiesta «clandestina», el que por la asistencia en su mayoría de menores de edad, el alto consumo de bebidas etílicas y posiblemente otras sustancias; generó espectación entre los vecinos y comentarios reactivos de repruebo entre los usuarios de las redes sociales.

En respuesta a la convocatoria pública hecha en la web por el usuario H. A. en el grupo V.V. que mostraba el lugar y lo dispuesto para la reunión «clandestina», a partir de las 16:00 horas en el domicilio marcado con el número 25 de la calle Miguel Hidalgo y Costilla entre Boulevard Mariano Sánchez y Josefa Castelar -entre el Hospital General y un atienda de conveniencia-, se hicieron presentes varios cientos de jóvenes entre los 15 y 17 años de edad; los que sin medidas de bioseguridad convivieron e ingirieron sustancias que los hicieron perder la conciencia.

Al grado de que la fiesta se saldría de control hasta rebasar el zaguán de color blanco de la casa de dos plantas de color amarillo mostaza e invadió la banqueta y lugares cercanos, dónde algunos de los asistentes (hombres y mujeres) al no poderse mantener en pie estaban recostados sobre el piso con vómito o espuma en la cavidad bucal; situación que fue reportada al número único de Emergencias 911 y activó la intervención de la Dirección de Seguridad Ciudadana, Protección Civil (PC) y Dirección de Gobernación municipales, quienes suspendieron la actividad y aplicarán sanciones.

Señalar que la alerta en las benditas redes sociales, incluyeron desde reacciones de alarma y exclamaciones de asombro por el estado deplorable de los muchachos, así como comentarios en el sentido de que los tutores deben vigilar el lugar, los amigos y las relaciones de los hijos para evitar luego estar marchando en exigencia a las autoridades de justicia o saber del paradero del menor que no se supo cuidar; que contrastaban con reproches de no haberse enterado y el ‘GPI’ de algunos.