Congreso corrupto….
Asistente de diputado estafa a enfermo renal crónico, al que pretendía vender plaza magisterial en cien mil pesos, nunca cumplió ni mucho menos pago26 Septiembre 2014/ Tlaxcala, Tlax. (Sergio Espinoza )Ernesto Hernández Avendaño, quien sufre de insuficiencia renal crónica hizo llegar a varios legisladores del congreso local un oficio al que este medio tuvo acceso y donde pide su intervención ante el fraude del que fue objeto a manos de Jacinto Badillo Hernández, colaborador de, diputado de la fracción parlamentaria del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Albino Mendieta Lira, mismo que le solicitó la cantidad de cien mil pesos en efectivo a cambio de otorgarle una plaza en el magisterio.
En el escrito detalla que en el mes de febrero de 2013, tiempo en el que el ahora legislador aun realizaba campaña por el V distrito electoral, Badillo Hernández le solicitó la cantidad de cien mil pesos para iniciar los trámites y poderle entregar una plaza, presumiendo tener amistades dentro de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala, misma que le fue entregada en parcialidades.En el escrito detalla que el colaborador de Mendieta Lira lo presento con el contador Norberto Perez de la USET, encuentro realizado en la comunidad de San Andrés Ahuashuatepec, municipio de Tzompantepec, donde además le solicitó la cantidad de seis mil pesos, los cuales dijo serían entregados al profesor Constantino, de la primaria de la comunidad de San Antonio Coaxomulco para apartar una ficha en la USET, y posteriormente cinco mil pesos mas para trámites al interior de la misma USET.Asimismo, asegura que el día 21 de febrero le fueron entregados al empleado del congreso la cantidad de cincuenta mil pesos en efectivo, mismos que al salir de la institución bancaria donde fueron retirados,el afectado y el trabajador del diputado se dirigieron a las instalaciones de la USET a repartir en sobres el dinero y entregarlos a los directivos, según palabras para obtener las firmas para el otorgamiento de la plaza.Finalmente, el 28 de febrero se le entregaron treinta y cinco mil pesos mas, con lo que se liquidaba la cantidad pactada, y acordándose entre ambos que de no lograrse obtener la plaza, Jacinto Badillo reintegraría en su totalidad el dinero obtenido, situación que no ha ocurrido desde hace más de un año.Dicha versión, al igual que una copia del recibo redactado de puño y letra del presunto defraudador obra en poder de este medio, así como parte del historial médico del afectado, quien constata que padece una insuficiencia renal crónica, cabe destacar que dicho recibo se encuentra a nombre de Maria Vicenta Avedaño Hernández, madre del afectado, comprometiéndose a devolver el efectivo el día nueve de marzo, justo enmedio del proceso electoral de Mendieta Lira.Sin embargo, el ahora deudor se mostró esquivo inclusive en su domicilio, logrando eludir a su acreedor por varios meses, quien casualmente al recurrir a solicitar apoyo al diputado citado para costear parte del tratamiento que de no recibirse compromete su supervivencia se encontró con la noticia de que Jacinto Badillo laboraba a las órdenes de dicho lehislador, y que pese a solicitar hablar con Mendieta Lira, al saber de la situación los compañero a del deudor jamás se concretó dicha entrevista.Por dicha razón, y a sabiendas de que la esperanza de acceder al seguro médico mediante la plaza magisterial y así lograr su condición mediante atención medica, el deudor y el legislador hicieron caso omiso a la situación, desatendiendo la petición de que le sea devuelto al afectado el dinero para continuar con el tratamiento médico que podría comprometer su vida, razón por la cual solicitó la intervención de sus compañeros de legislatura para que intercedan en la situación y le ayuden a recobrar una posibilidad de seguir permaneciendo en este mundo.Para finalizar, y ante esta situación se podría presentar una denuncia penal en contra de Jacinto Badillo Hernández, mismo que, al igual que el legislador podrían ser citados a comparecer ante las instancias legales correspondientes, el primero de ellos como probable responsable y el segundo como testigo ante el hecho de estar enterado del caso y su omisión para denunciar el ilícito.

